La reconciliación de los opuestos
Lo primero es lo tercero y viceversa. Estoy tentado de gritar, desde el proscenio, que no entiendo nada de nada. ¿Afectos mal entendidos, incapacidad, efectos con devastadoras consecuencias? ¿Etcétera y silencio?
Veo cómo en el descampado agitan sus brazitos, sus cabezas, el sexo enhiesto. Estoy en el infierno de la provincia escoltado por estos espectros que encarnan mis más íntimos temores, pero me desvío con tanta facilidad del centro. Pierdo el rumbo de manera deliberada, vuelvo.
Un planteamiento serio ante todo, la conquista en tierras ajenas.
Una palabra conciliadora en mitad de la noche se desprende de sus labios resecos y toda emoción contenida por épocas difíciles, por años, comienza a tomar forma en mi cabeza. Una forma extraña, llena de anhelo.
Su palabra es generosa como los frutos de la estación indicada, su palabra que viene directamente de sus entrañas a dar en el centro de mi cabeza; ese centro que pierdo en el descenso.
Lo primero es un mal ejemplo, lo tercero es el amor predicado por el poeta desconocido.
Lo primero es lo tercero y viceversa. Estoy tentado de gritar, desde el proscenio, que no entiendo nada de nada. ¿Afectos mal entendidos, incapacidad, efectos con devastadoras consecuencias? ¿Etcétera y silencio?
Veo cómo en el descampado agitan sus brazitos, sus cabezas, el sexo enhiesto. Estoy en el infierno de la provincia escoltado por estos espectros que encarnan mis más íntimos temores, pero me desvío con tanta facilidad del centro. Pierdo el rumbo de manera deliberada, vuelvo.
Un planteamiento serio ante todo, la conquista en tierras ajenas.
Una palabra conciliadora en mitad de la noche se desprende de sus labios resecos y toda emoción contenida por épocas difíciles, por años, comienza a tomar forma en mi cabeza. Una forma extraña, llena de anhelo.
Su palabra es generosa como los frutos de la estación indicada, su palabra que viene directamente de sus entrañas a dar en el centro de mi cabeza; ese centro que pierdo en el descenso.
Lo primero es un mal ejemplo, lo tercero es el amor predicado por el poeta desconocido.

1 Comments:
hola poeta de los sueños, ese dia fue bien extraño, mi pena no me dejaba ser yo, pero en fin, te escribo pa juntarnos a charlar unos minutos, el miercoles, en la tarde, llamame. cafe 217774 depto 253344 casa 674596 besos
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