Declaración jurada, Rodrigo Lira
Ediciones Universidad Diego Portales, 2006.
El niño símbolo del martirologio poético chilensis, Rodrigo Lira C. (1949-1981), de la mano de Adán Méndez y su señora madre, vuelve (¿realmente vuelve?, parece una broma post-mortem del propio Lira) a las librerías con este libro prescindible que busca ser una especie de apéndice apócrifo de su "Proyecto de obras completas".
El libro, compuesto por seis textos (y un prólogo lamentable), incluye un CURRICULUM VITAE generoso en anécdotas; dos cartas, una dirigida al poeta Zurita ("no sólo es poeta, el superpoeta Zurita / además, lo parece / se alucina se ilumina le observa el aura a la geografía de la faja" Pag. 142, Proyecto de obras completas, Ed. Universitaria) y otra al director de Artes y Letras (con Mayúscula) del Mercurio; dos poemas (Grecia 907, 1975 emparentado con su "Angustioso caso de soltería", y con los "Poemas ecológicos", y uno escrito en colaboración con los poetas(¿?) Roberto Merino y Antonio de la fuente, que oficia de fotógrafo de la portada) y el texto que da título al libro, Declaración jurada, donde Lira da excusas no muy convincentes (¿a un actuario, al lector?) por fumarse un pito que no se fumo y por estar fumándose ese pito con gente que en realidad no conoce.
Con el señor, o señora, Grínor Rojo (el, o la, del prólogo) coincido en que Grecia 907 es uno de los mejores poemas de toda la producción del poeta; asimismo, creo que la acertada reproducción del documento del informal ´grupo´ CHAMICO, en edición especial, según consta en el folleto, creado exclusivamente por Lira, es un adelanto de lo que serán, durante los 80´s, los fanzines dedicados a bandas de hardcore y punk en nuestro país; medio de promoción y sublevación ante toda forma de autoridad.
En definitiva, Declaración jurada es un libro para fans desesperados de un poeta que hace veinticinco años, desesperado, decidió quitarse la vida pensando en que su obra, su trabajo o como quieran llamarlo, podría trascender a través de un último acto desesperado; o sencillamente, hablamos de un libro para groupies, que en vida Lira nunca tuvo, dispuestas a leer cualquier cosa.
Ediciones Universidad Diego Portales, 2006.
El niño símbolo del martirologio poético chilensis, Rodrigo Lira C. (1949-1981), de la mano de Adán Méndez y su señora madre, vuelve (¿realmente vuelve?, parece una broma post-mortem del propio Lira) a las librerías con este libro prescindible que busca ser una especie de apéndice apócrifo de su "Proyecto de obras completas".
El libro, compuesto por seis textos (y un prólogo lamentable), incluye un CURRICULUM VITAE generoso en anécdotas; dos cartas, una dirigida al poeta Zurita ("no sólo es poeta, el superpoeta Zurita / además, lo parece / se alucina se ilumina le observa el aura a la geografía de la faja" Pag. 142, Proyecto de obras completas, Ed. Universitaria) y otra al director de Artes y Letras (con Mayúscula) del Mercurio; dos poemas (Grecia 907, 1975 emparentado con su "Angustioso caso de soltería", y con los "Poemas ecológicos", y uno escrito en colaboración con los poetas(¿?) Roberto Merino y Antonio de la fuente, que oficia de fotógrafo de la portada) y el texto que da título al libro, Declaración jurada, donde Lira da excusas no muy convincentes (¿a un actuario, al lector?) por fumarse un pito que no se fumo y por estar fumándose ese pito con gente que en realidad no conoce.
Con el señor, o señora, Grínor Rojo (el, o la, del prólogo) coincido en que Grecia 907 es uno de los mejores poemas de toda la producción del poeta; asimismo, creo que la acertada reproducción del documento del informal ´grupo´ CHAMICO, en edición especial, según consta en el folleto, creado exclusivamente por Lira, es un adelanto de lo que serán, durante los 80´s, los fanzines dedicados a bandas de hardcore y punk en nuestro país; medio de promoción y sublevación ante toda forma de autoridad.
En definitiva, Declaración jurada es un libro para fans desesperados de un poeta que hace veinticinco años, desesperado, decidió quitarse la vida pensando en que su obra, su trabajo o como quieran llamarlo, podría trascender a través de un último acto desesperado; o sencillamente, hablamos de un libro para groupies, que en vida Lira nunca tuvo, dispuestas a leer cualquier cosa.

4 Comments:
exelente!!,, el mejor escritor de chile!
buen comentario.... asi no me lo compro... lo reviso primero....
igual la lira de lira es indiscpensable
A quién le hay ganado peliento que no sabis ubicarte en la lit. chilena. Espero que no seai pariente de Pedrito. De ser así lo llamo y nos juntamos para hacerte una peladilla por ignorante y mal prosista. Chanta.
jajaja, es verdad que es lamentable el prologo de Grinor Rojo. Se nota que se subio a la micro sin pagar.
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